Si ya reconoces que tu empresa depende de una persona —tú u otra clave en el negocio—, la siguiente pregunta es de cuánto. Aquí, el método.
Para quién es — y para quién no
Este seguro es para quien trabaja en su negocio, no para quien solo invierte en él. La ley lo trata como un seguro para técnicos y dirigentes: aplica a quien participa en la operación día a día —dirige, decide, saca el trabajo adelante—, no a quien solo aporta capital. Si eres socio inversionista sin ese involucramiento, se pierde el beneficio fiscal que hace atractivo a este seguro.
El costo real de perder a quien sostiene el negocio
Cuando falta la persona de la que depende una empresa, el golpe no es solo emocional. Es organizativo: proyectos que se frenan, decisiones que nadie más sabe tomar, relaciones con clientes y proveedores que se deterioran. Y es financiero: ventas que se pierden, el costo de reclutar y capacitar a un reemplazo, y en muchos casos, la falta de liquidez justo cuando más se necesita.
Varias formas de calcular la suma
No hay una única fórmula correcta — depende de qué refleja mejor el peso de esa persona en tu negocio:
- Por la persona clave: una suma equivalente a varias veces su ingreso anual.
- Por la empresa: una suma basada en las ganancias promedio de los últimos años del negocio.
- Por las ventas que genera: cuando el peso de la persona está en los contratos y clientes que trae, una suma basada en las ventas que le corresponden.
El primero mide lo que cuesta reemplazar a la persona; el segundo, lo que representa para los resultados generales; el tercero, lo que aporta directamente en ingresos. En el diagnóstico revisamos cuál aplica mejor a tu caso — a veces es una combinación.
No solo si falta — también si ya no puede trabajar
Se piensa este seguro casi siempre para el caso de fallecimiento, pero una invalidez total y permanente pesa casi igual: la persona sale del negocio de forma definitiva, y la empresa necesita la misma liquidez para estabilizarse, aunque quien la sostenía siga con vida.
Un beneficio fiscal que vale la pena explorar
Cumpliendo la condición anterior, la prima que paga la empresa puede ser deducible como gasto. Es un beneficio real, pero su alcance depende de la situación fiscal de cada empresa — no damos aquí un número; el que te corresponde a ti lo revisa tu contador junto con nosotros.
El resto, en corto
La empresa debe ser quien contrata la póliza y quien recibe el beneficio. La aseguradora pide, además, cierta documentación del negocio — eso se revisa en la asesoría.
¿Quieres calcular la suma que le corresponde a tu empresa? En el diagnóstico lo vemos, sin costo.
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